Como decimos los neos, "Para que la lluvia sea bendita, hay que comer tortas fritas"
Las
tortas fritas eran y son el regalo de los días de lluvia. Con mal tiempo no se
podía salir al campo a trabajar. Entonces la patrona preparaba un amasijo con
harina, agua, grasa y sal; lo sobaba bien para que la masa resultase tierna y
cortaba unos bollos dando la forma de tortas.
Estas tortas fritas en grasa de vaca o de oveja, resultaban muy buena compañía
para el mate. Se sirven calientes e espolvoreadas con azúcar. Existen tantas
recetas como cocineras.